Al pueblo evangélico

Publicado el 16 de noviembre, 2017 por Observatorio Iglesia y Sociedad

Columnas

Jueves, 16 de noviembre de 2017

Las instituciones y personas abajo firmantes invitamos al pueblo evangélico a participar en las elecciones presidencial, parlamentarias y de consejeros regionales del domingo próximo. En un clima de fuerte desafección política y legítima desconfianza hacia las instituciones debido a los ya conocidos casos de corrupción, una invitación a votar podría parecer una ingenuidad. Sin embargo, creemos que renegar voluntariamente de aquel derecho, por muy justificadas que sean las razones, debilita aún más la calidad de nuestra democracia. Para fortalecerla, el único camino es la participación informada de cada ciudadana y ciudadano. Solo de este modo construiremos una democracia robusta.

Por cierto, la participación electoral no garantiza la elección de gobiernos que estén a la altura de los desafíos del presente siglo. Esta afirmación exige transparentar nuestro diagnóstico respecto de cuál es el principal de estos desafíos: la sociedad chilena, si bien ha mostrado un crecimiento económico indesmentible en las últimas décadas, sigue sufriendo el flagelo de la desigualdad, con sus inevitables consecuencias en salud, educación y pensiones. Evidentemente este diagnóstico es invisible en ciertos sectores políticos, pero sin lugar a duda es una realidad que nos golpea con fuerza a todos y todas.

Sabemos que las Escrituras no contienen un programa específico de gobierno, pero sí ofrece criterios que orientan la participación política cristiana. Así, por ejemplo, creemos que un programa de gobierno que asigne prioridad a la superación del flagelo de la desigualdad es coherente con el permanente llamado de las Escrituras a la protección de las viudas, los huérfanos, los extranjeros y los pobres, es decir, aquellos que, por diversas razones, tienen dificultades o sencillamente no pueden proveerse su propio sustento.

Estos son los valores cristianos que queremos reivindicar este domingo en las urnas. Invitamos al pueblo evangélico, centenario en experiencias de marginalidad, sufrimiento, pobreza y exclusión, a votar en conformidad con su conciencia y en atención al evidente compromiso de Jesús con quienes viven, en carne propia, los dolorosos signos de la desigualdad.

SEPADE (Servicio Evangélico para el Desarrollo)

FASIC (Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas)

OIS (Observatorio Iglesia y Sociedad)

Centro de Educación en Derechos Humanos Helmut Frenz

COREC (Comunidad de Reflexión Cristiana)

Juan Sepúlveda G. (Director de Planificación Institucional – SEPADE)

Cecilia Castillo N. (Equipo de Apoyo al Consejo Latinoamericano de Iglesias, CLAI)

Izani Bruch (Pastora Luterana, Congregación “El Buen Samaritano”)

Francisco Leal (Bautista)

Josaphat Jarpa (representante en Chile de la Red Miqueas)